lunes, 6 de abril de 2015

La Semana Santa debe dar sus frutos.


La Semana Santa debe dar sus frutos. ¿Cuáles?: especialmente el fruto del “servicio”. Así se celebra el Jueves Santo con el signo del “lavatorio de los pies”. Un servicio que será tal si hemos o estamos experimentando el hecho de que Jesús es el primero en lavarnos los pies a nosotros (lo cual hace en Semana Santa al ofrecerse por nosotros). Sin esta experiencia “nuestro servicio” será solo aparente, de momentos y circunstancias, con prejuicios y mucho “yoismo” o afán de protagonismo. ¿Cómo se puede solucionar esto?: dialogando, participando, aportando, buscando lo mejor (que no siempre es “lo que yo pienso o creo”). Siempre hay que tener en cuenta lo esencial, a lo que se quiere llegar, porque así Jesús nos lo pide.
     La Comunidad es pequeña: esto tiene sus ventajas y sus desventajas. Busquemos el bien común, no nos engañemos y no pretendamos engañar a los demás. El único dueño de la Comunidad es Jesús y todos nosotros debemos tener en cuenta lo que Él quiere y cómo lo quiere. En este aspecto nos diferenciaremos de otras instituciones, solo civiles.

El sacramento del matrimonio



      El Sacramento del Matrimonio, “gran sacramento” como lo llama San Pablo es “un Ministerio”, un “servicio” al don más preciado que es la vida (sea la de los cónyuges como la de los hijos a quienes los cónyuges se la transmiten).
      Se sabe que el don de la vida es “don de Dios” pues Él es el origen de la vida. Él quiso hacer partícipes de este don a los hombres de manera tal que también es un servicio a Dios. Y como “ministros” reciben en el sacramento la ayuda necesaria para poder vivirlo, enriquecerse, madurar y llegar a la plenitud.
     Todo esto lleva a considerar la importancia del ejercicio del ministerio hacia el otro, ya que lo estoy sirviendo para que el prójimo sea lo que Dios ha siempre querido que sea. Ese estar pendientes mutuamente consolida los lazos y hace mirar la vida con esperanza. Juntos, los esposos se abren al servicio en la comunicación de la vida hacia los hijos y así, además de estar al servicio de Dios, lo están también hacia la comunidad y la sociedad.

     Para vivir este “ministerio”, tres consejos:
1. Vida de oración. Encuentro con Dios, especialmente con su Palabra (Yo soy la vida, la verdad y la Vida). Y con la Eucaristía, celebración de la vida de fe que fortalece y enriquece.
2. El diálogo. Fundamental para el conocimiento mutuo ya que todos cambiamos; y para ir buscando caminos compartidos.
3. El respeto mutuo. Esto en todo momento pues “estoy a su servicio”…Si bien “ya no son dos sino una sola carne”, cada uno

sábado, 4 de abril de 2015

Domingo de Pascua: Primeras Comuniones

En esta Pascua, el 5 de abril,  recibirán a Jesús por primera vez
los chicos y chicas que terminan la 3º etapa de catequesis,
y con ello comenzarán a transitar el camino cristiano.

Se convertirán en cristianos por medio de la Comunión
con Jesús y sus hermanos en la fe:




jueves, 2 de abril de 2015

Novedades de la Capilla Espíritu Santo



• Se reinició en el mes de marzo el taller de teatro para adultos los días lunes de 19 a 21 hs. Pensando en los niños y en el deseo de incursionar en estas artes, cabe la posibilidad de abrir un día de la semana un taller para ellos, aquel que esté interesado se puede acercar acompañado de sus papás para coordinar con los profesores.
• Como todos los años, para el domingo de Pascua realizaremos el sorteo del tradicional huevo de pascua, este año lo recaudado se utilizará con un fin solidario. Sabemos de la generosidad de nuestra comunidad y les agradecemos la colaboración que puedan brindar vendiendo  ó comprando los números.
• Se ha programado una jornada de limpieza para el sábado 18 de abril. La misma consistirá en realizar una limpieza a fondo del salón (vidrios de ventanas, puertas, paredes, entrepiso, etc.). Invitamos a todos aquellos que quieran colaborar como puedan, según sus dones y su condición de salud: los que no puedan hacer trabajos pesados pueden ayudar cocinando para los que trabajen ó cebando mate. Lo importante es hacerse presente y compartir en comunidad.

miércoles, 1 de abril de 2015

LA PASCUA ES UNA NUEVA CREACIÓN



Queridas familias:
Estamos celebrando precisamente la Semana Santa: es el corazón de la Fe cristiana, el objetivo de la Navidad, la posibilidad de algo Nuevo que crea esperanza en un mundo desorientado, confuso y angustiado. Cuando el mundo -con sus personas y situaciones- está revuelto, una Luz brilla marcando el camino a seguir para encontrar el sentido de la  vida: esa luz es la Pascua que celebramos.
Muchos, despreocupándose del rumbo del país, de las familias, de la sociedad, del futuro, la considerarán una oportunidad para tomar unos días de descanso y distensión, pensando solamente en vivir lo inmediato y en disfrutar. ¡Y muchos entre ellos además se proclaman cristianos!
Muy por el contrario se halla la invitación de Jesús que nos llama a tener una mirada interior, hacia el corazón, donde nacen las intenciones y las decisiones para la vida. Cristo implica una mirada de rebote: mirándolo a Él, nos podemos mirar a nosotros mismos y confrontarnos. ¿Qué podemos descubrir en ese mirar? Algunas cosas interesantes que parten de la misma Palabra de Dios. Por ejemplo:
- Que Dios Padre nos sigue amando tanto que entrega a su Hijo para “re-crearnos”.
- Que la vida tiene sentido si no nos encerramos en nosotros mismos con egoísmo, sino que lo hacemos como Jesús, cuando nos entregamos a los demás y a sus situaciones.
- Que el “bien común” está por sobre el bien particular.
- Que la búsqueda de la unidad vale más que las dispersiones, las divisiones, el encierro.
La Semana Santa es una nueva oportunidad que Dios nos da (y la seguirá dando), para crecer interiormente dejándonos conducir los por últimos momentos históricos de Jesús, la síntesis de su existencia. La Semana Santa tiene momentos litúrgicos y otros devocionales. Los primeros son los importantes, el plato fuerte; los otros sirven a los primeros, aunque no siempre.
Vivir la Semana Santa en y con la Comunidad puede ser enriquecedor. Vivirla en la dispersión no tendría mucho sentido. Propuestas para la semana, por tanto, las tendremos en abundancia, pero cada uno elegirá a partir de lo que Dios le pide.
También este mes celebraremos el trigésimo quinto aniversario de la Consagración de nuestra Casa común, el Templo, y, el día 23, la Fiesta de Nuestro Patrono, quien quiso unirse a la pasión de Cristo ofreciendo su vida para poder ser también partícipe de su resurrección.
El mes de Abril es como un Gran Momento para la renovación de nuestra comunidad: ¿sabremos aprovecharla?
    Que Dios nos Bendiga y San Jorge nos libre de todo mal.

lunes, 30 de marzo de 2015

* SEMANA SANTA 2015*




 29 DE MARZO  –  5 DE ABRIL


DOMINGO DE RAMOS
                  9,00 hs.  Bendición de Ramos y Misa en  la Capilla
              10,30 hs.  Bendición de Ramos y Misa en  la Parroquia

LUNES SANTO - MARTES SANTO
      
              18,00 hs.   Misa en la Capilla Esp. Santo
              20,00 hs.   Misa en la Parroquia San Jorge

MIERCOLES SANTO
 8,30 hs.   Misa en la Capilla Espíritu Santo   
20,00 hs.   Misa Crismal en la Catedral

TRIDUO PASCUAL
EN EL TEMPLO PARROQUIAL
JUEVES SANTO
          
20,00 hs.  Misa de la “Cena del Señor”.

VIERNES SANTO (Día de Ayuno y Abstinencia)

     
12,00 hs.   Celebración de la Pasión
19,00 hs.   Teatralización “Yo fui testigo”

SABADO SANTO
   
20,00 hs.   Bendición del Fuego - Liturgia de la Palabra - Bendición del Agua y Renovación de las Promesas del Bautismo. Misa Pascual.
22,00 hs.   Cena del Cordero Pascual 


DOMINGO DE PASCUA
      
 9,00 hs.   Misa Pascual en la Capilla Espíritu Santo
10,30 hs.   Misa Pascual en la Parroquia San Jorge

Queridos amigos:



    Ya estamos a las puertas de este Gran Misterio Pascual.
La Cuaresma fue un don para prepararle el camino a Jesús que quiere ofrecernos el don de la Misericordia. El objetivo, según el Mensaje del Papa Francisco es el de una renovación espiritual de la Iglesia de manera que pueda convertirse en una “isla de misericordia”. Como medios para esta renovación nos ofrecía dos cosas fundamentales: la lectura diaria de la Palabra de Dios y una participación más asidua y consciente a la Eucaristía. Ninguna novedad, si no lo siempre actual y necesario. De esta manera la renovación se expresará en el rechazo consciente de la globalización de la indiferencia (hacia Dios y su proyecto de amor y consecuentemente hacia los demás).

    La Pascua es la Gran Obra de Dios Padre. Nos da la oportunidad de una nueva creación. ¡Podemos ser “creaturas nuevas”! Será siempre un don que podremos recibir o con indiferencia (estamos demasiado acostumbrados) o conscientemente y con el compromiso de seguir “el camino” cristiano a favor de toda la humanidad.

    Les deseo a ustedes y a mí que en la Semana Santa podamos abrir nuestro corazón de piedra para qué, como dice el profeta Ezequiel, Él pueda poner un corazón de carne.

Augurios de una Santa Pascua con afecto y mi  oración.

jueves, 19 de marzo de 2015

EXAMEN DE CONCIENCIA PARA LA CELEBRACION PENITENCIAL


 “Comunicar la fe”. Esta es la prioridad de la Iglesia en estos tiempos difíciles y de gran confusión ideológica y religiosa.
 Esto requiere claridad también en nosotros. Una conciencia limpia y una fuerza interior que solo Dios es capaz de dar. Pero para ello es necesario priorizar lo que Dios quiere y no lo que quieren los que están a nuestro alrededor. “Ustedes están en el mundo pero no son del mundo”
 Examinémonos sobre los tres grandes dones que nos regaló Dios en el día de nuestro bautismo para confrontarnos con ellos. Esto nos ayudará a renovar en la Noche de la Pascua, nuestra opción fundamental, madre de las otras decisiones. También nos darán las pautas del proyecto de Dios. Y al revisar nuestras vidas con seriedad, responsabilidad y con deseos de arrepentimiento, le permitirán a Dios regalarnos el don de la misericordia y del perdón. Así, como una Nueva Pentecostés podremos también “comunicar la fe” a nuestros hermanos
 Estos son:

 LA FE: que tiene por objeto al Dios trascendente, al único y verdadero. El está para ser el centro de nuestra vida y ser como el motor que da sentido a la existencia y a todos los actos humanos.
 ¿Conocemos y nos preocupamos por conocer los contenidos de nuestra fe y los aceptamos sin reparos ni restricciones mentales o intelectuales?
 ¿Nos preocupamos por descubrir las presencias de Dios en nuestro mundo actual, en nuestra familia, en nuestras vidas y en nuestra Comunidad?
 ¿Alimentamos la fe por medio de la “lectura” del Evangelio para que, como lluvia, empape nuestra vida interior?
 ¿Tenemos esos “ojos sacramentales” para verlo a Dios Hijo presente en los signos  que El ha querido para ser canales de su Vida?
 ¿Aceptamos desde el corazón y la fe a los ministros de Dios que nos transmiten su proyecto o preferimos cortarnos solos?
 El Dios trascendente se hizo hombre y vive en medio de nosotros. ¿Qué importancia le damos en nuestra vida a la Eucaristía? ¿Tiene ésta la característica de ser “familiar”? ¿Cómo nos preparamos para celebrar nuestra fe en Comunidad? ¿No existe en nosotros la “confusión” de pensar que todo da igual, cuando por ejemplo comulgamos después de haber dejado de participar, como nos enseña la Iglesia, a la misa dominical? ¿Y qué decir cuándo nos manejamos con la “comodidad” o “intereses” más que por buscar construir “la familia de Dios”. ¿No la hemos hecho tan rutinaria que tenemos muchas veces la tentación de desertar, como ya lo han hecho muchos? ¿Somos constantes?
 ¿Nos preocupamos por “comunicar la fe” en nuestros hogares, a nuestros hijos, a nuestro alrededor?
 ¿Cómo nos hemos preparado para celebrar esta nueva Pascua?

 LA ESPERANZA: Apunta hacia el fruto de la Salvación: a la Comunión plena con Dios trinitario y con todos los hombres en la Plenitud del Reino de Dios. Ese apuntar es un “ya” ir construyéndolo.
 ¿Tenemos la mirada puesta en lo alto para tener claro hacia dónde vamos? ¿Cuál o cuales son nuestros “ideales”?
 ¿Nuestras acciones diarias son esos pequeños ladrillos con los cuales construimos el Reino?
 ¿A pesar de las dificultades y ver que aparentemente nada mejora, somos constantes, perseverantes, motivados por la seguridad en la fidelidad de Dios?
 ¿Nos manejamos más por “sensaciones”, “simpatías”, “euforias”, “impulsos”, que por paciencia, constancia, responsabilidad, compromiso para ser constructores del Reino en nuestra Comunidad y barrio?
 ¿Este don de la esperanza lo cultivamos de manera tal que nos fortalezca frente a las adversidades?
 ¿Educamos, comunicando el sentido de la esperanza cristiana en nuestras familias, para no quedarnos sólo en lo inmediato, pasajero y sólo humano?
 LA CARIDAD: Es el don de Dios que nos invita a buscar y vivir la comunión con El para poderla vivir de “una manera especial y distinta” con los hombres, nuestros hermanos. La caridad busca hacer realidad la oración de Jesús: “que todos sean uno, como Tu y Yo, Padre, somos uno”. Es hacer concreta la fe y la esperanza en cada momento y situación de nuestra vida. “De la abundancia del corazón habla la lengua”
 ¿Alimentamos el amor al otro en el amor a Dios, dejándonos amar por El, perdonar por El, en una relación personal y diaria?
 ¿Buscamos con nuestras actitudes ser canales de unidad y no de separación?
 ¿Hay búsqueda de sinceridad y no de doblez en nuestros comportamientos?
 ¿Es nuestra actitud la de ver siempre la pajita en el ojo ajeno y estar tan ciegos para no ver la viga en el nuestro?
 ¿Sabemos comprender los defectos, las caídas, los puntos de vista, los criterios, sin pretender ponernos en jueces sino en compañeros de viaje?
 ¿Estamos dispuestos a acompañar las iniciativas para el bien común o más bien, si no caen dentro de mi orbita mental, me abro, las critico y no participo?
 ¿Doy mis aportes para que toda actividad, en todos los ámbitos, se realice de la mejor manera?
 ¿Comprendemos la importancia del compartir, aunque vaya en contra de mis intereses momentáneos y personales,
 de una manera especial la Eucaristía dominical y los actos que como Comunidad realizamos, porque así estamos expresando el amor mutuo?
 ¿Sabemos “educar” en familia a vivir esta virtud del amor, puesta por Dios en el corazón de todos por medio del Bautismo?
 ¿Comprendemos que la caridad es el don por excelencia que Dios nos dio para la construcción de nuestra Comunidad, como la Iglesia aquí y ahora?
 ¿Educamos a nuestro alrededor a tomar conciencia del “sentido de pertenencia” no solo afectiva o anagráfica sino efectiva a la Iglesia expresada en la comunidad?

miércoles, 18 de marzo de 2015

CUARESMA: UN CAMINO QUE NOS HACE MÁS AUTÉNTICOS


Queridas familias:
Estamos en medio del Tiempo de Cuaresma: ¿lo estamos aprovechando? Sepan que este tiempo es un regalo de Dios para revisar nuestra vida, corregir lo que haga falta y disponernos a recibir, en la Pascua, la Nueva vida que Jesús nos regala desde la Cruz y la resurrección.
La Cuaresma es, por lo tanto, un momento para revisar el don de la Fe: ¿en qué creemos? La Fe es un don “sobrenatural” -viene directamente de Dios por mediaciones (nuestros padres, la Iglesia, los ministros)-, pero su origen está en Dios. No en un Dios etéreo, sino en un Dios que asumió nuestra condición humana, Jesús. Por eso el don de la fe tiene contenido y no es simplemente “fe en Dios”, sino fe en Jesús, su persona y su mensaje.
La Fe se nos da como una semilla que tiene que desarrollarse y esto se hace con la gracia de Dios y con nuestra aplicación por conocer esos contenidos. En este aspecto, a decir verdad, somos demasiado superficiales e ignorantes, pues frente a este don recibido nos debemos ponemos nosotros con nuestro creer. Si la Fe es don de Dios, el creer es lo que hago yo con ese don; es decir: aceptarlo, comprometerme y acrecentarlo. ¡Es solamente entonces cuando realmente creo, soy creyente! De otra manera no lo soy: tengo la fe gratuitamente (pues me la dio Dios), pero tal situación no tiene ningún sentido pues le falta contenido y respuesta personal. Por todo esto: decir que tengo fe implica que creo. Son dos cosas que se tienen que dar simultáneamente.
Dos modelos de fe y de creer nos presenta este mes: la Fiesta de San Jose, esposo de María (Mt.1,18-25), el 19 de marzo; y la Fiesta de la Anunciación a María (LC.1,26-38), el día 25. en estos paradigmas encontramos el doble aspecto que se ha explicado: el don de la Fe y la respuesta (creer) y como resultado de este connubio es que Dios se encarna y comienza la etapa de la Salvación humana.
Preparemos así la ya cercana SEMANA SANTA. Dios, permanentemente pone lo suyo, su Amor por darnos una Vida mejor. Y esto es “la entrega de su Hijo, su muerte y resurrección”. Pongamos entonces nosotros lo nuestro: creyendo, participando, ayudando al otro, comunicando, colaborando. Todos queremos que sea una Semana Santa distinta y enriquecedora. Dependerá de nuestra actitud, fundamentalmente interior, que se reflejará en actitudes exteriores.
Que María y José sean los iluminadores en este camino cuaresmal y que Dios nos bendiga siempre a todos







martes, 17 de marzo de 2015

ESTE AÑO


En el atardecer de la vida, seremos examinados en el amor.

1.- El amor es “reinventar” a la persona amada. ¿Cómo ayudas al amigo, a la persona amada para que pueda realizar su personalidad?                       
2.- El amor es liberador. ¿Qué haces en tu grupo, familia y comunidad para eliminar las esclavitudes que existen y no crear dependencias?                                         
3.- Amar es aceptar a los demás como son. ¿Cómo es tu nivel de aceptación de los que te rodean?          
4.- La sexualidad exige relación con el otro, que es una persona, no un animal ni una cosa. ¿Tratas al otro/a como persona y no como objeto o cosa que puedes dominar, manipular a tu antojo?                           
5.- La humanidad puede cambiar y aparecerá una nueva sociedad. ¿Brindás a diario amor, lo mejor de ti mismo/a a cuantos te rodean?                                               
6.- El amor es darse. ¿Te entregas a los demás sin interés ni cálculos estratégicos?                            
7.- Amar es construir juntos una sociedad feliz. ¿Luchas por establecer una sabrosa convivencia en familia, grupo de amistad, comunidad, ministerio, colegio?       

8.- El amor debe ser tu única asignatura a estudiar en tu paso por este mundo. ¿Cómo va su aprendizaje?
9.- El amor es comprensivo, servicial, educado; goza la verdad y aguanta sin límites. ¿Es parecido tu amor en estos momentos?                                                      
10.- Por amor, hombres y mujeres trabajan, sufren y viven. ¿Tú también vives, estudias, te diviertes, luchas, te comunicas y realizas tu ministerio con amor? 
CUESTIONARIO PARA LA REFLEXION PERSONAL.

Tema de 1 Corintios, capítulo 13.
1.- La caridad es paciente. Aguanta sin límites. ¿Cuáles son mis límites en la paciencia?
2.- La caridad es servicial. ¿Hago de mi vida un servicio voluntario y gozoso?
3.- La caridad no es envidiosa. ¿Me alegro de que el otro crezca y no disminuya?
4.- La caridad no es orgullosa ni arrogante. ¿He renunciado a compararme con los otros? ¿Conozco mis talentos, mis cualidades, que se me han dado para servir?
5.- La caridad no es egoísta. ¿Sé aceptarme y amarme a mi mismo/a como Dios me ama? ¿No me aprovecho de los demás en nada?
6.- La caridad no se irrita. ¿Sé dominar mis instintos de ira o venganza? ¿Sé superar el malhumor?
7.- La caridad no lleva cuentas del mal. ¿Sé olvidar? ¿Pago bien por mal?
8.- La caridad no se alegra de la injusticia, sino con la verdad. ¿Estás por encima de partidismos o particularismos? ¿Defiendes la verdad y la justicia, la tenga quien la tenga?
9.- La caridad disculpa sin límites. ¿Llega tu perdón a la disculpa?  ¿Setenta veces siete?
10.- La caridad cree sin límites. ¿Eres confiado? ¿Hasta cierto punto? ¿Hasta qué punto? ¿Prefieres pasar por listo, a mi no me la dan?
11.- La caridad espera sin límites? ¿Confías siempre en el otro? ¿Le ofreces una nueva oportunidad? ¿Vives en la esperanza?
12.- Comenta en oración personal Dios es amor de 1ª Juan 4,8. “Quien no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor”.