lunes, 5 de octubre de 2015

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO SOBRE EL HOMBRE Y LA MUJER COMO DON DE DIOS A LA HUMANIDAD (última parte)

 
     La cultura moderna y contemporánea ha abierto nuevos espacios, nuevas libertades y nuevas profundidades para enriquecer la comprensión de esta diferencia. Pero ha introducido también muchas dudas y mucho escepticismo. Por ejemplo me pregunto si la así llamada teoría de género no sea también expresión de una frustración y de una resignación, que tiene en vista borrar la diferencia sexual porque no sabe más confrontarse con ella. Sí, corremos el riesgo de hacer un paso hacia atrás. La remoción de la diferencia de hecho, es el problema, no la solución. Para resolver su problema de relaciones, el hombre y la mujer tienen en cambio que hablarse más, escucharse más, conocerse más, quererse más. Tiene que tratarse con respeto y cooperar con amistad. Con estas bases humanas, sostenidas por la gracia de Dios, es posible proyectar la unión matrimonial y familiar para toda la vida.
     La relación matrimonial y familiar es una cosa seria, y lo es para todos, no solamente para los creyentes. Querría exhortar a los intelectuales a no disertar sobre el tema como si fuera secundario para el empeño en favor de una sociedad más libre y más justa.
     Dios ha confiado a la tierra la alianza del hombre y de la mujer: su fracaso vuelve árido el mundo de los afectos y oscurece el cielo de la esperanza. Las señales son ya preocupantes y los vemos. Querría indicar, entre muchos, dos puntos que creo deban empeñarnos con más urgencia:
     El primero. Es indudable que debemos hacer mucho más a favor de la mujer, si queremos dar más fuerza a la reciprocidad entre hombres y mujeres. Es necesario de hecho, que la mujer no solamente sea más escuchada, sino que su voz tenga un peso real, un prestigio reconocido en la sociedad y en la iglesia, del modo mismo con el cual Jesús ha considerado a las mujeres (el evangelio lo indica así, y en un contexto menos favorable del nuestro, porque en esos tiempos la mujer era puesta en segundo lugar). Pero Jesús la considera de una manera que da una luz potente que ilumina un camino que lleva lejos, del cual hemos recorrido solamente un tramo. Aún no hemos entendido en profundidad cuáles son las cosas que nos puede dar el genio femenino de la mujer en la sociedad. Tal vez haya que ver las cosas con otros ojos para que se complemente el pensamiento de los hombres. Es un camino que es necesario recorrer con más creatividad y más audacia.
     Una segunda reflexión se refiere al tema del hombre y de la mujer, creados a imagen y semejanza de Dios. Me pregunto si la crisis de confianza colectiva en Dios, que nos hace tanto mal, y nos hace enfermar volviéndonos resignados delante de la incredulidad y del cinismo, no esté conectada a la crisis de alianza entre el hombre y la mujer. De hecho, la narración bíblica con el gran cuadro simbólico sobre el paraíso terrenal y el pecado original, nos dice justamente que la comunión con Dios se refleja en la comunión de la pareja humana y que la pérdida de la confianza en el Padre celeste genera división y conflicto entre el hombre y la mujer.
     De aquí se ve la gran responsabilidad de la Iglesia y de todos los creyentes, y sobre todo de las familias creyentes, para descubrir la belleza del plan creador que pone la imagen de Dios, también en la alianza entre el hombre y la mujer: la tierra se llena de armonía y de confianza cuando la alianza ente el hombre y la mujer se vive en el bien. Y si el hombre y la mujer la buscan juntos entre ellos y con Dios, sin dudas la encuentran. Jesús nos anima explícitamente al testimonio de esta belleza, que es la imagen de Dios.
15 de abril de 2015


     








viernes, 2 de octubre de 2015

OCTUBRE: MES DE LA FAMILIA Y LA MISIÓN

Queridas familias:
    Este mes comienza el Sínodo de los obispos sobre el tema “La familia”, cuestión de suma importancia por las implicancias que tiene en la cultura moderna. El Papa muchas veces ha puesto la atención sobre la siguiente realidad: cómo cuidar de aquellos que, después de un fallo irreversible de su unión matrimonial, han comenzado una nueva unión. Y es bueno que quede muy en claro para todos cuál es el verdadero pensamiento de la Iglesia.
La Iglesia sabe que esta situación contradice el Sacramento cristiano. Por eso, siente el deber, “por amor a la verdad”, de “discernir bien las situaciones” marcando como ejemplo la diferencia entre quien ha sufrido la separación, respecto de quien la ha provocado: es importante hacer este discernimiento.
Paralelamente, aparece la urgencia de desarrollar en nuestras comunidades una acogida real hacia las personas que viven estas situaciones, considerando fundamentalmente la situación de los niños, que son los que más las sufren: ¿cómo podemos aconsejar a estos padres para educar a los hijos en la vida cristiana -dando ellos el ejemplo de una fe convencida y practicada- si los tenemos alejados de la vida de la comunidad como si fueran excomulgados? ¡No se deben añadir más obstáculos a aquellos que, en estas situaciones, ya deben cargar!
Es importante comunicar a estas parejas, ya que no lo saben, que sientan a la Iglesia como madre atenta a todos, dispuesta siempre a la escucha y al encuentro. Es necesario anunciar, con una acogida fraterna y atenta en el amor y en la verdad, a aquellos que han establecido una nueva convivencia después del fracaso del matrimonio sacramental que, de hecho, no son ni están excomulgadas, ni van a ser en lo absoluto tratados como tales: siempre forman parte de la Iglesia.
De allí que la Iglesia reitera la invitación a manifestar abierta y coherentemente la disponibilidad de la comunidad a acogerlos y a animarlos, para que vivan y desarrollen cada vez más su pertenencia a Cristo y a la Iglesia con la oración, con la escucha de la Palabra de Dios, con la frecuencia a la liturgia, con la educación cristiana de los hijos, con la caridad y el servicio a los pobres, con el compromiso por la justicia y la paz: “La Iglesia, como familia de Jesús, está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre. Ninguna puerta tiene que estar cerrada. Todos pueden participar de alguna manera en la vida eclesial, todos pueden formar parte de la comunidad. La Iglesia es la casa paterna donde hay sitio para cada uno con su vida a cuestas” (Evangelii gaudium, n. 47).
Todos los cristianos estamos llamados a imitar al Buen Pastor: sobre todo las familias cristianas que pueden colaborar con Él cuidando de las familias heridas, acompañándolas en la vida de fe de la comunidad. Que cada uno haga su parte asumiendo la actitud del Buen Pastor, que conoce cada una de sus ovejas ¡y no excluye a ninguna de su infinito amor!

Recemos por el Sínodo y para que las decisiones que se tomen en adelante nos ayuden a vivir en la verdad y el amor. Y cada uno de nosotros misionemos anunciando esta buena noticia a las parejas en dificultad.

jueves, 1 de octubre de 2015

El 4: DIA DE LA FAMILIA

   
 El domingo 4 nuestra Comunidad (San Jorge y Espíritu Santo) celebrará el día de “La Familia”. Así comenzaremos el mes en sintonía con el Sínodo de la Familia 2015, a realizarse en Roma y que comienza ese mismo día. Rezaremos, por tanto, para que sus conclusiones nos iluminen y para que nosotros aceptemos lo que se nos proponga.

     El mismo domingo se suspenderá la Misa en la Capilla para poder encontrarnos todos en una única celebración, ya que queremos expresarnos como “la Familia de Jesús”
- Nos encontraremos en la Parroquia a las 10 hs.; a las 10,30 celebración de la Eucaristía, en ella se hará entrega del Rosario a los niños de la 3º etapa; a los de la 2º etapas se entregarán las Bienaventuranzas y los  Mandamientos y la entrega de la etapa de la Sagrada Familia a los chicos de la 1º etapa.
- Luego se compartirá un almuerzo a la canasta (“poner en común” para compartir evitando el individualismo) y para crear la “la cultura del Encuentro” (conocernos y evitar estar siempre con los mismos que ya conocemos
- finalmente, tendrá lugar un trabajo en grupos con todos los asistentes que consistirá en dar a cada equipo tres preguntas, con el fin de reflexionar sobre:
1.      qué sabemos sobre el proyecto de Dios sobre la familia.
2.      qué dice el Papa Francisco sobre la Familia en esta realidad actual
3.      qué opinamos nosotros, como familias, de la actitud de la Iglesia y cómo quisiéramos que fuese.

Pasaremos, con el esfuerzo y la buena voluntad de todos, una tarde familiar y divertida ya que habrá algún juego..


¡ESTAN TODOS INVITADOS!

miércoles, 23 de septiembre de 2015

EL ORGULLO DE SER CRISTIANO

EL ORGULLO DE SER CRISTIANO

¿Quién no se siente orgulloso de ser de Boca, River, Independiente, Racing…? ¿Quién no de ser “orgullosamente” argentino, italiano, etc.? De la misma manera lo podemos pensar en infinitos aspectos… Pero ¿se siente alguien orgulloso de ser cristiano? ¡Espero que sí! No obstante, la realidad dice que en ese sentido no hay mucho entusiasmo, se da por descontado el serlo o no. No nos “calentamos” por esta condición de nuestra vida como lo hacemos por otras cosas.
¿Siento orgullo de ser “Hijo de Dios”? ¿Alguna vez pensé en lo que esto significa y cómo pude llegar a serlo? Ciertamente, no hice nada para ser o merecer mi cristiandad; me fue regalada, y un regalo o se aprecia, o se desprecia ignorándolo.
¿Siento orgullo de pertenecer al Pueblo de Dios, a su Familia, a la Iglesia? El hijo de Dios es parte de una familia, de todo un proyecto de Dios, de un deseo suyo, de un ideal que Él tiene: que toda la humanidad sea su Reino, que todos podamos compartir su vida para siempre. Cada uno de nosotros es parte de este proyecto: ¿me siento así?
La Iglesia es la parte visible de ese Pueblo, de esa familia. Con todo lo bueno y lo malo que la habita; porque así es la realidad humana mientras vivamos en este cuerpo: ¿siento orgullo de pertenecer a ella o la rechazo?
Pensemos dónde estamos parados y qué hacemos para ser fieles a Jesús y a su proyecto.
¿Siento orgullo de pertenecer a esta Comunidad concreta que es la realidad visible de ese Pueblo o Familia de Jesús? San Pablo nos dice que hemos renacido por la acción del Espíritu y no son ya solo los lazos de sangre los que nos hacen la familia de Jesús en la Comunidad, sino ese Espíritu. El orgullo de pertenecer no se manifiesta solo de palabra o de sentimiento, sino en responsabilidad, compromiso, presencia, participación, interés.

¿Siento orgullo de saber que Jesús en la Eucaristía me alimenta, me guía, me sostiene y me acompaña? En agosto, la liturgia dominical nos propuso una reflexión sobre la Eucaristía: ¿me preocupó o me dejó indiferente? Me tengo que preguntar, profunda y sinceramente, qué interés tengo y en qué me juego por ella y por lo que significa

martes, 15 de septiembre de 2015

Confirmaciones 2015


Confirmaciones
19 de setiembre   -   19 hs.     -    Capilla Espíritu Santo

En coincidencia con el decimoséptimo aniversario de la Consagración de la Capilla los niños del catecumenado recibirán este sacramento que los invitará a comprometerse más con Jesús y su mensaje para poder, en breve, entrar en comunión con él y la Comunidad

TANCREDO, Matías                            SORIA STEFANINI, Agustín
MORALES, Dimas Ismael                   BOTTAZZI, Franco
PIETRANTUONO, Franco                  BOTTAZZI, Juan Martín
CRUZ,  Agostina                                  DE SOUZA, Ian Rai
AGUIAR, Valentina   GREGOSA MERLINO, Alen Camilo      

Le pedimos al Señor que derrame abundantes sus dones
sobre estos chicos y chicas

para que sean testigos de su presencia entre los hombres de hoy.

REFLEXIONEMOS



Muchas personas estuvieron en estrecho contacto con Jesús y no le creyeron, es más, también lo despreciaron y condenaron. Y yo me pregunto: ¿por qué esto? ¿No fueron atraídos por el Padre? No, esto sucedió porque su corazón estaba cerrado a la acción del Espíritu de Dios. Y si tú tienes el corazón cerrado, la fe no entra. Dios Padre siempre nos atrae hacia Jesús. Somos nosotros quienes abrimos nuestro corazón o lo cerramos.


Papa Francisco

viernes, 4 de septiembre de 2015

8 DE SETIEMBRE: LA NATIVIDAD DE MARIA

8 DE SETIEMBRE: LA NATIVIDAD DE MARIA

María nos fue dada como Madre al pie de la cruz. Es parte importante del Proyecto de Jesús: nos cuida, nos alienta, nos entusiasma, nos abre a la esperanza, nos guía hacia Jesús.

Escuchémosla y sigámosla.

UNA COMUNIDAD CRISTIANA NO PUEDE CERRARSE SOLO EN EL CULTO

Cualquier comunidad de la Iglesia, en la medida en que pretenda subsistir tranquila sin ocuparse creativamente y cooperar con eficiencia para que los pobres vivan con dignidad y para incluir a todos, también correrá el riesgo de la disolución, aunque hable de temas sociales o critique a los gobiernos. Fácilmente terminará sumida en la mundanidad espiritual, disimulada con prácticas religiosas, con reuniones infecundas o con discursos vacíos. (Evangelii Gaudium, 207)

En el texto citado, el Papa Francisco nos pone en guardia sobre el peligro de cerrarnos solamente -como los fariseos- en algunos aspectos de la vida cristiana, y además, toca un aspecto central del mensaje de Jesús, mensaje muchas veces olvidado y que el evangelista Juan pone al centro de la última cena: el lavatorio de los pies. Compartir la “comunión” no es hacerlo sólo con Jesús presente en la Hostia consagrada, sino que supone el “compromiso” de compartir la vida con los demás, para que todos vivan con dignidad e inclusión, y no de manera demagógica y cautiva. Ese es el sentido del AMÉN que pronunciamos al comulgar.
Al cerrarse en la mera celebración o práctica religiosa o en reuniones infecundas que no proyectan absolutamente nada, el cristiano corre el riesgo de la disolución (lo cual resulta obvio y está a la vista). Muy por el contrario, el Mensaje de Jesús y su actuar tiene un fuerte aspecto social basado en una moral y ética seria y no interesada. No se puede ni se debe encerrar a Jesús y a su Mensaje en los templos, sino que desde los templos tiene que impregnar la vida social; de esto se trata el aspecto más sublime de la Caridad, sin la cual una Comunidad está destinada a desaparecer.
Pero ¡qué difícil es tener un corazón abierto!, ¡tenemos prejuicios y nos faltan estímulos!
Solo el Espíritu de Jesús nos estimula verdaderamente, cuando abrimos nuestro corazón. Lamentablemente, con frecuencia no se nos “mueve un pelo” frente a su mensaje y preferimos seguir con “la propia idea”.

Por todo esto, también una Comunidad tiende a desaparecer cuando ha perdido la capacidad de asombro y del entusiasmo que surge de ir apoyándose los unos sobre los otros.

jueves, 3 de septiembre de 2015

PARA RECORDAR EN SETIEMBRE

PARA RECORDAR EN SETIEMBRE


1.       Día 5: Peregrinación Diocesana a Luján

Como todo los años la Iglesia Particular de Avellaneda Lanús se reúne en Lujan para honrar a la Madre de Jesús e invocarla para que nos ayude en efectivizar la “primavera” de nuestra Iglesia en las distintas comunidades cristianas. Es una muy buena ocasión para que todos los que nos sentimos identificados con la comunidad participemos con el mismo objetivo y para que María nos ayude a vivir nuestro compromiso. Además, como Patrona y Madre de la Argentina invocarla para la unidad de nuestro Pueblo tan sacudido por la política, la economía, la inseguridad, la falta de trabajo, etc. Recordemos la oración que todos los domingos rezamos en comunidad.

 
2.      8 de Setiembre: LA NATIVIDAD DE MARIA
M
     Celebramos a María, la Llena de Gracia, la Virgen, su Materrnidad, su Asunción. Títulos que la Iglesia reconoce en María que nos fue dada como Madre al pie de la Cruz. La invocaremos en la Misa de las 19 hs. en la Parroquia.






3.      Día 12 y 13: Colecta Mas Por Menos (+x-)

Es un signo del compartir, a nivel nacional. Ayuda a tomar conciencia de que no existe solo Buenos Aires, o la Capital, que a pesar de lo que oficialmente se dice, la pobreza existe y no todos tienen las mismas oportunidades.
Como Iglesia queremos colaborar con proyectos que dignifiquen a las personas y no solo se busquen votos que terminan por ser cautivos y que se magnifican en la propaganda pública y oficial. “Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda”.


4.      Día 19: Confirmaciones y aniversario en la Capilla Espíritu Santo

En coincidencia con el decimoséptimo aniversario de la Consagración de la Capilla los niños del catecumenado recibirán este sacramento que los invitará a comprometerse más con Jesús y su mensaje para poder, en breve, entrar en comunión con él y la Comunidad. La celebración se realizará a las 19 hs. y luego seguirá un ágape fraterno para festejar el acontecimiento.


5.      Los días 26 y 27: Día de la Caridad


Como todos los últimos sábados del mes las Colectas son de alimentos y están destinados a las familias que Caritas parroquial ayuda mensualmente (una gota de agua en el mar). Es importante tomar conciencia de que todos estamos implicados de manera; de que, si por algún motivo no es posible participar de la colecta, debemos tener la actitud solidaria de acercar los alimentos la semana anterior para no dejar de poder ejercer la caridad (ya que los alimentos se distribuyen la semana siguiente a la colecta).



miércoles, 2 de septiembre de 2015

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO SOBRE EL HOMBRE Y LA MUJER

COMO DON DE DIOS A LA HUMANIDAD  (1º parte)
 
     ¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días! La catequesis de hoy está dedicada a un tema central: el gran don que Dios dio a la humanidad con la creación del hombre y de la mujer y con el sacramento del matrimonio. Esta catequesis y la próxima se refieren a la diferencia y a la complementariedad entre el hombre y la mujer, que están en la cumbre de la creación divina; las próximas dos serán sobre el tema del matrimonio.
     Iniciamos con un breve comentario a la primera narración sobre la creación, en el libro del Génesis. Aquí leemos que Dios, después de haber creado el universo y a todos los seres vivientes, creó su obra maestra, o sea el ser humano, que hizo a su propia imagen: “A imagen de Dios los creó: varón y mujer los creó”. (Gen 1,27). Así dice el libro del Génesis.
     Como todos sabemos, la diferencia sexual está presente en muchas formas de vida, en la amplia escala de los vivientes. Pero solamente el hombre y la mujer llevan en sí la imagen y semejanza de Dios: ¡el texto bíblico lo repite nada menos que tres veces en dos estrofas (26-27)!
      El hombre y la mujer son creados a imagen y semejanza de Dios. Esto nos dice que no solamente el hombre en sí es creado a imagen de Dios, no solamente la mujer tomada en sí es creada a imagen de Dios, también el hombre y la mujer como pareja, lo son a imagen y semejanza de Dios. La diferencia entre hombre y mujer no es contraposición, o la subordinación, es comunión y generación, siempre a imagen y semejanza de Dios.
     La experiencia nos enseña: para conocerse bien y crecer armónicamente el ser humano tiene necesidad de la reciprocidad entre hombre y mujer. Cuando esto no sucede, se ven las consecuencias. Estamos hechos para escucharnos y ayudarnos mutuamente. Podemos decir que sin en enriquecimiento recíproco en esta relación “en el pensamiento y en la acción, en los afectos y en el trabajo, y también en la fe” los dos no pueden ni siquiera entender hasta el fondo qué significa ser hombre y mujer.
 (Continuará…)

martes, 1 de septiembre de 2015

CON LA PALABRA, ES JESÚS QUIEN CONSTRUYE

Queridas familias:
      Setiembre es el mes de la Biblia, es decir, el mes de “La Palabra de Dios”.
    ¿Por qué un mes dedicado a ella? ¡Para que valoremos su importancia! Nos decía San Jerónimo que “la ignorancia de la Biblia es ignorancia de Cristo”. Nada más cierto, ya que la Biblia contiene la Palabra de Dios y Jesús es “La Palabra hecha carne”. Valoramos la Palabra al acostumbrarnos a seguirla y al familiarizarnos con ella; al hacer que sea la Palabra de la Verdad, la que nos marque el camino para conducirnos en la escuela de Jesús. Es la Palabra que tenemos que conocer y aceptar en comunión con la Comunidad cristiana, con la Iglesia, para no caer en interpretaciones erróneas que no conducen a inventarnos un cristianismo “a medida”.
     Algunas indicaciones:
     1. La Palabra se lee lentamente y se acepta con el corazón, respondiendo a esta pregunta: ¿qué dice el texto?
     2. La Palabra aceptada hay que rumiarla, permitiendo que nos interrogue; que lleve a responder esta pregunta: ¿qué me dice el texto en mi situación actual y con mi vida concreta?
     3. La Palabra ya aceptada y rumiada exige una respuesta para orientar la propia vida según proyecto de Jesús, contestando a la pregunta: ¿qué le respondo yo a la Palabra?
     San Lucas, en la Anunciación, es quien nos da estas pautas, enseñándonos a ponernos frente a la Palabra hecha carne. Para esto es conveniente usar el texto que día a día la liturgia de la Iglesia nos propone, de este modo, no se queda en el simple “picotear”, sino que se trata de respetar una guía...
     Sería bueno que podamos todos los días dedicarle un momento a Jesús ya que el “encuentro” con Él es lo único que nos hará madurar y convertirnos progresivamente en mejores “hijos de Dios”.
     Si podemos hacer esta práctica en familia y con otras familias, la experiencia será más enriquecedora, pues el compartir ayuda a crear vínculos fraternos que nos ayudan a ser “la Iglesia de Jesús”.
     Esperemos que la primavera que ya pronto comenzará haga florecer una nueva espiritualidad en todos nosotros, fundada en la Palabra de Dios y no en cosas que poco tienen que ver con un encuentro con Jesús. Vayamos a lo más importante y esencial.

     Que la bendición de Jesús nos acompañe en este camino.