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lunes, 2 de diciembre de 2013

A TODOS LES DESEAMOS UNA FELIZ NAVIDAD



Que Jesús, el Hijo de Dios,
los acompañe con su Mensaje de Salvación
y los fortalezca con su amor

para superar las dificultades de la vida diaria.

CELEBRACIONES NAVIDEÑAS


martes, 6 de diciembre de 2011

NAVIDAD “DIOS AMO TANTO AL MUNDO QUE ENVIÓ A SU HIJO ÚNICO”


Con la mano en el corazón, ¿merecemos que Dios nos envíe a su Hijo nuevamente? Y sin embargo Dios nos ama tanto, tanto, que lo envía igualmente. Nadie acá tiene meritos suficientes para exigirle algo a Dios. Lo que pasa es que el ser humano es la criatura que salió directamente de sus manos y lleva dentro “su imagen y semejanza” No hay otra criatura que posea esta característica y, aunque le fallemos, Él no dejará de amarnos y buscarnos. Su único deseo es que podamos gustar de su vida y para siempre (eternamente). Este es el fundamento de su amor y también del por qué ese amor se expresó y expresa en el envío de su Hijo.
La Navidad nos recuera esto. No celebramos el nacimiento de Buda, ni de Mahoma, ni de Julio Cesar, ni de Napoleón, etc. Tampoco celebramos el hecho de hacer fiesta porque es 24/25. La Navidad tiene como motivo central ese amor de Dios manifestado en la presencia de Jesús. Salir de esto es “paganizar” la Navidad. Y entonces sí ¡“el que quiere la fiesta pagana, que no la llame Navidad!” Seamos claros y sinceros….

viernes, 4 de noviembre de 2011

27 DE NOVIEMBRE: COMIENZA LA ESPERA DE LA NAVIDAD


  Tenesmos 4 semanas para prepararnos a la Navidad. La preparación es necesaria ya que de esa manera podemos ser más conscientes del Amor que Dios nos tiene al entregarnos nuevamente a Jesús. Un Jesús que es “persona”, no física en este momento histórico. De hecho el cristiano no cree y acepta una idea sino a una persona real: ¡Jesús resucitado!  Pero también Jesús es “Mensaje”, propuesta, proyecto de Dios; nos dice S. Juan en el prologo: “La Palabra se hizo carne”. Es por esto que se insiste sobre el conocimiento del mensaje de Jesús. Decía San Jerónimo, amante de la Escritura y primer traductor de la Biblia: “el desconocimiento de la Escritura es desconocimiento de Cristo”.
  En este nuevo año litúrgico – pastoral, nos acompañará el Evangelista Marcos. Discípulo de Pedro y en un momento también de Pablo. Es el evangelio más corto pero el que usa Mateo y Lucas para escribir sus propios evangelios. Sería el más antiguo. Este Evangelio fue escrito para la primera catequesis. Era y es el evangelio del catecúmeno, su catecismo.
Por eso nosotros, comunidad, nos pondremos en actitud catecumenal, dejando de lado nuestros esquemas religiosos para confrontarnos con este evangelio. Nos iremos enriqueciendo con el proyecto de Jesús y nos esforzaremos en ir realizándolo, pues sabemos que “no es el que dice Señor, Señor, el que entrará en el Reino de Dios, sino el que cumple el proyecto de Dios” (Mt.7)
Este tiempo es también un buen tiempo para evangelizar sobre la Navidad ya que  hay que purificarla de todas las impurezas que la cultura anti-Dios va metiendo en las costumbres de los cristianos. Ayudemos a poner nuevamente a Jesús como centro de la vida y no nos dejemos robar nuestra fe.

jueves, 2 de diciembre de 2010

NAVIDAD 2010

         Confusión es la característica de la cultura de hoy; se lo llama “sincretismo” porque está todo mezclado. Ya no se sabe cual es el  sentido y para qué celebramos la Navidad. Por lo general es una excusa para el encuentro de las familias pero dónde el homenajeado, Cristo Jesús, es el gran ausente. Y así con el pasar de los años, la cultura de la superficialidad (de las sensaciones, de lo simplemente humano) excluye a lo espiritual, a los valores de lo trascendente de manera que también para los cristianos lo primordial es la fiesta familiar, la organización y preparación de la misma, los regalos del intercambio y la Celebración tanto de la Nochebuena como del Día de la Navidad tiene poco valor e importancia por lo que tranquilamente y sin ningún complejo se los destierra.

         ¿Sería esta la actitud de fe del que se dice creyente? Ciertamente la familia y el encuentro familiar son importantes pero nunca sin complementarlo antes que nada con el encuentro de la comunidad (la familia de Dios) y sobre todo con el homenajeado, con Jesús.

Celebrar la Navidad es un momento importante y significativo de nuestro caminar en el proyecto de Dios. Es un tomar conciencia, cada vez más clara, de la presencia de Dios que nos acompaña, que se compromete con cada uno en el camino lleno de esperanza que realizaremos concretamente en el año que comienza.
Navidad es hacer presente en el hoy a Cristo que quiere vivir en la Iglesia, su familia para animarla, sostenerla y ayudarla en su misión.

         Es por eso que el cristiano “creyente” (porque los hay “no creyentes”) tiene que marcar la diferencia y dar “calidad” a la Navidad, recuperando así lo que la cultura de la muerte, del sin sentido, de la simple diversión, nos quiere imponer.