sábado, 21 de junio de 2014

El Rincón de la Catequesis

LA CRISIS DE LAS IGLESIAS
 
Todo lo que dijimos el mes pasado sobre la tradición y las religiones ha tenido sus consecuencias y la más evidente es que la tradición histórica del Mensaje cubrió de cenizas gran parte de la originalidad y del encanto de la Tradición de Jesús. De allí que todas las religiones estén en crisis. Este problema se manifiesta como desencanto ya que ellas no son “alegría para todo el pueblo”. Vemos a diario como el abandono de las distintas creencias lleva a los hombres y mujeres a encerrarse en sí mismos y a pretender tener una relación directa con Dios sin intermediarios ni estructuras. Falta una “mística” en la religión y a ésta se la ve solamente como una imposición de doctrinas, morales, disciplinas, determinaciones éticas, formas rituales de celebración y cánones jurídicos.
¿Cómo se resuelve esta situación? Recuperando “la mística” que se encuentra en la fuerza del Mensaje de Jesús. Como dice la Carta a los Hebreos: “la Palabra de Dios es rica y eficaz”. Se trata de recuperar lo primordial que es el encuentro vivo con la Palabra. Si bien se insiste últimamente sobre el tema, el cambio de mentalidad religiosa es una ardua tarea a realizar.

CELEBRACIONES EN JUNIO


CELEBRACIONES EN JUNIO


- Los días 7 y 8 de junio se realiza en todo el País la GRAN COLECTA DE CARITAS NACIONAL: como Comunidad participamos sabiendo que de esa manera cultivamos la enseñanza evangélica de “compartir los bienes” para ir creando conciencia de que somos una gran familia y de que debemos “recrearnos”.

    Tenemos por una parte esta oportunidad, pero, además, podemos colaborar con nuestra Caritas Parroquial que, como le sea posible, nos representa en la ayuda a los más necesitados de nuestra zona. Quienes quieran participar con su colaboración en Caritas Parroquial se pueden acercar a las señoras que se ocupan de esta actividad los miércoles de 9:30 a 11:30 hs.


- PENTECOSTÉS: invitamos a toda la comunidad a participar del programa de las Fiestas Patronales de nuestra Capilla: es la Fiesta de todos pues nuestra raíz como Comunidad tiene origen en el día de Pentecostés o del Espíritu Santo. Él hace presente al Cristo resucitado que sigue siendo el único Salvador de todos los hombres. Debemos prepararnos para esta Fiesta sobre todo con el corazón, como lo hicieron los discípulos de Jesús que junto con María, quienes en oración “esperaron” la promesa de Jesús: el envío del Espíritu Consolador.

 

- El día 15, DÍA DEL PADRE, le rezamos a Dios Padre por todos nuestros papás (vivos y difuntos) para que puedan ser siempre reflejo del Único Gran Padre Celestial quien les encomendó una misión. Ellos, junto con las madres, tienen que fomentar cada día la unión de la familia basada no solo en el bienestar, sino también, y sobre todo, en los valores y criterios del evangelio, especialmente en el Amor. 

   Por otra parte, ese día la Parroquia pone a la venta una rifa que sorteará después de la Misa de las 10:30 para solventar los gastos realizados en la reparación de los techos del Salón, la casita y la sustitución del termotanque del Salón Parroquial.

- FIESTA DEL CORPUS CHRISTI (Cuerpo de Cristo) o DE LA EUCARISTÍA. Busca centrar nuestra atención en el “tesoro de la Iglesia” para que nos alimente, nos cure y nos renueve como signo de la Pascua que semana a semana, se nos regala el domingo.

 

 

 
- CONFIRMACIONES: Un pequeño grupo de la Parroquia y Capilla, en el día de San Pedro y San  Pablo recibirán este Sacramento, don de Dios, para confirmar a los chicos y chicas en la vida cristiana comenzada con el Bautismo. Nos visitará Mons. Frassia

9 CONSEJOS DEL PAPA PARA FRANCISCO PARA UN MATRIMONIO FELIZ


2. Cómo perder el miedo al “para siempre”: una cuestión de calidad

 

 Cuadro de texto: “[…] ¿cómo se cura este miedo del ‘para siempre’? Se cura día a día, encomendándose al Señor Jesús en una vida que se convierte en un camino espiritual cotidiano, construido por pasos, pasos pequeños, pasos de crecimiento común, construido con el compromiso de llegar a ser mujeres y hombres maduros en la fe. Porque, queridos novios, el «para siempre» no es sólo una cuestión de duración. Un matrimonio no se realiza sólo si dura, sino que es importante su calidad. Estar juntos y saberse amar para siempre es el desafío de los esposos cristianos. Me viene a la mente el milagro de la multiplicación de los panes: también para vosotros el Señor puede multiplicar vuestro amor y donarlo a vosotros fresco y bueno cada día. ¡Tiene una reserva infinita de ese amor! Él os dona el amor que está en la base de vuestra unión y cada día lo renueva, lo refuerza. Y lo hace aún más grande cuando la familia crece con los hijos”.