miércoles, 5 de marzo de 2014

Celebraciones Litúrgicas en el Mes de Marzo


SALUDO AL PADRE YIYO
 
 
 
 
El día 1º de marzo el P. Yiyo fue presentado a la Comunidad de la Parroquia Nuestras Señora del Carmen de la ciudad de Wilde. Allí, por mandato del obispo, ejercerá como Vicario Cooperador de la misma, acompañando al P. Fabián.
         En principio, nuestra Parroquia de San Jorge con la Capilla Espíritu Santo, lo saludaremos el viernes 14 de marzo. Será con la Eucaristía a las 20 hs. en el Templo Parroquial y luego una cena compartida. Se ruega reservar la entrada.
         El P. Yiyo nos ha acompañado a lo largo de casi dos años. Por eso es bueno reconocer su dedicación, empuje y carisma. Todo lo que deja no puede borrarse, sino que tiene que hacerse carne en nuestro caminar como comunidad. Es así que se crece…., y se es cristiano.
         Le deseamos lo mejor en esta nueva misión y lo acompañaremos con nuestra oración y amistad.

La Eucaristía

Una de las propuestas de esta Cuaresma es la de “la participación” a una de las Liturgias (Eucaristía) durante la semana. Esta propuesta no está dirigida a la Liturgia dominical, ya que se da por descontada su importancia y necesidad para construir y ser “la Familia de Dios”.
Lo que se busca con la celebración durante la semana es “volver” a dar el verdadero sentido a este Sacramento como “presencia real de Cristo Resucitado”. Recordamos que “el cristiano” es aquél que tiene puesta su mirada en Jesús como punto de referencia para poder vivir como “hijo y hermano”. Sin esta mirada concreta vivimos en general en la mediocridad y no en la seriedad de nuestra fe.
En la Eucaristía la importancia no está en quién la celebra y lo que éste puede decir o hacer: LA IMPORTANCIA RADICA EN JESÚS QUE HABLA Y SE OFRECE, SE DONA, ME ALIMENTA Y ASÍ NOS FORTALECE EN NUESTRO CAMINAR.
Los hebreos, en el desierto, eran alimentados con el “maná”; éste era el don de Dios que acompañaba en la purificación a su Pueblo. Hoy nos acompaña en este proceso cuaresmal con “el Maná del Cielo”, Cristo Pan de vida.
A cada uno cabe reflexionar frente a este gran misterio, don de Dios; (misterio=proyecto de Dios, signo de su presencia amorosa en beneficio nuestro).

CUARESMA 2014

         Este Año la Cuaresma nos da la posibilidad de dar un paso en el crecimiento de la vida cristiana. Estamos llamados a aguzar el ingenio e “inventar” personalmente y como familias lo que podemos ir viviendo en este período que nos prepara a la Pascua.
Este tiempo nos recuerda los 40 años que el Pueblo hebreo pasó en el desierto, peregrinando hacia la Tierra prometida. También nos recuerda los 40 días que Jesús transcurrió en el desierto antes de comenzar su misión evangelizadora. Entonces:
  • Nuestra vida como Iglesia (comunidad creyente) es de “peregrinos”.
  • Todo es provisorio mientras se camina por el desierto de esta vida.
  • Para caminar tenemos que “ser y estar libres” de todo aquello que nos impide llegar a la meta.
  • En este tiempo nos “fortalecemos” en el contacto con la Palabra de Dios y la Eucaristía, como lo hizo Jesús, para vencer las tentaciones.
  • Se camina “todos juntos”, como Pueblo/Comunidad, ayudándonos como hermanos.
  • Nos solidarizamos con los más necesitados por medio de “nuestros sacrificios” (es dar la mano para que otros puedan caminar con nosotros).
     
    Veamos si podemos hacer que estos objetivos se puedan materializar…
     
    Algunas propuestas:
  •   Realizaremos una Peregrinación al Santuario de Schoenstatt
  •  Participar de una Liturgia durante la semana
  •  Ofrecer la casa para la “Lectio divina” con otros
  •  Asumir una familia del entorno para “relacionarse”; puede   ser de las familias de Caritas (preguntar Josefina).

De la Capilla Espíritu Santo

Para comenzar, les recordamos que volveremos  a  reunirnos, como lo hicimos durante todo el año 2013, los primeros viernes de cada mes.
 
En marzo, la primera actividad que tenemos es el agasajo al padre Daniel, Yiyo, con motivo de su partida para cubrir el cargo que le encomendó el Obispo. Cuando se entregó el material para la impresión del presente boletín aún se estaba preparando el evento, les pedimos que estén atentos a los avisos dominicales para no perderse el encuentro: estamos todos invitados y queremos hacerle sentir todo nuestro afecto a quien, en tan poco tiempo, se ganó los corazones de los niños de catequesis y de todos los miembros de la comunidad. Lo extrañaremos y ¡mucho! Pero, como él mismo dice, no estará tan lejos y lo podremos ver seguido. De todo corazón comenzamos por decirle muchas gracias por todos los momentos compartidos y le deseamos lo mejor en esta nueva etapa: que el Espíritu Santo lo siga protegiendo y nuestra Madre lo acompañe.
 
Finalmente, como hay mucho por hacer por el mantenimiento y crecimiento de la Capilla, les comunicamos que se necesitan mentes creativas y manos laboriosas, por tanto, te invitamos  a encontrarnos el próximo viernes 7 de marzo a las 19.30 hs para que, entre todos y unidos a Jesús, comencemos con las propuestas para este año.
 
¡A EDIFICAR LA IGLESIA
A EDIFICAR LA IGLESIA
A EDIFICAR LA IGLESIA DEL SEÑOR!
¡HERMANO VEN... AYUDAME
A EDIFICAR LA IGLESIA DEL SEÑOR!
                                                                                                                ¡Los esperamos!
 

EVANGELII GAUDIUM (2): Una Iglesia casa, no aduana (José M. Vidal)



LOS 10 CAMBIOS QUE PROPONE EL PAPA

 

  1. La reforma de las estructuras eclesiásticas. El Papa quiere una estructura mucho más descentralizada y eso pasa por una mayor colegialidad y sinodalidad. Es decir, en lenguaje civil, por una mayor democratización. Una democracia que entrará en la Iglesia a través del mayor protagonismo de las Conferencias episcopales, desactivadas en la larga etapa involutiva anterior, y por la recuperación de la sinodalidad a todos los niveles de la estructura.
  2. Entre las reformas estructurales, el Papa se atreve a hablar incluso de la reforma del propio papado. Del que dice algo impensable hasta ahora: que del “papado no se puede esperar la palabra definitiva y completa de todas las cuestiones que tienen que ver con la Iglesia”. Un papado democratizado. Un Papa “primus inter pares” y no un Papa-rey. Es el fin de la época imperialista del papado romano.
  3. Activar la corresponsabilidad de los laicos en la Iglesia, para que realmente la sientan y la consideren suya. Desclericalizarla de arriba abajo. Que pase de ser una estructura piramidal a otra circular: Iglesia “pueblo de Dios y casa de todos”. Porque “Iglesia somos todos”.
  4. Dar en la Iglesia un mayor protagonismo a la mujer, aunque el Papa vuelve a cerrar la “discusión” del tema del sacerdocio femenino. Posiblemente, porque no  lo vea maduro para el sensus fidelium y, por lo tanto, podría provocar desunión y hasta cismas o rupturas entre los hermanos de la casa eclesial.
  5. Volver a poner a la Iglesia en estado de misión, de salir a las periferias, de ser realmente “misionera”. La Iglesia de las ovejas perdidas. La Iglesia voz de los sin voz. La Iglesia que deja de ser autorreferencial y mirarse el ombligo.
  6. Una Iglesia que sale de sus parroquias, movimientos y grupos estufa para llevar esperanza a los empobrecidos. Una Iglesia entendida como “instrumento de Dios para la liberación y la promoción de los pobres”. Iglesia de los pobres y para los pobres que, por algo, son los preferidos de Dios.
  7. Una Iglesia libre frente a los poderes del mundo y con capacidad de denuncia profética. Y desde su libertad, una Iglesia que diga un triple no: a la economía de la exclusión, a la nueva idolatría del dinero y a las disparidades que engendra la violencia sistemática del capitalismo sin alma.
  8. Una Iglesia atenta de nuevo a los “signos de los tiempos” de los que hablaba el Concilio, especialmente a la sociedad de la información. Una Iglesia que, sin perder su esencia doctrinal, sepa comunicarse con la gente en el lenguaje actual. Ofreciendo “vino viejo en odres nuevos” hasta en la homilía de los curas.
  9. Una Iglesia con las puertas siempre abiertas para todos y en cualquier momento. Por eso, el Papa  exige que los sacramentos (bautismo, penitencia, confirmación, eucaristía, matrimonio y unción) sean para todos, no sólo para los perfectos. Porque es el enfermo el que necesita al médico.
  10. Una casa eclesial donde reina la alegría. Es la palabra que más repite el Papa en su hoja de ruta. Consciente de que, como decía Santa Teresa, “un santo triste es un triste santo”.