En la Biblia se describen distintos tipos de profecías.
Y, a veces, el camino de la palabra pasa por los sueños. ¿Cómo será la Iglesia del futuro?, ¿cómo
la podemos soñar? Si aún hay un lugar para un sueño, aquí va uno.
Soñar que la Iglesia del futuro será
aquella que el Concilio Vaticano II insinuó: una comunidad de comunidades. La Iglesia será, ante todo, la Iglesia local. Cuando pensemos
en la Iglesia,
la imagen que asomará ya no será la de la pirámide sino la de la reunión. La Koinonía-Comunión
será su nombre propio.
Para esa altura, habrán desaparecido ya
los ordinariatos castrenses, resabio de las cruzadas, y también las prelaturas
personales.