Durante este tiempo se realizarán 4 catequesis
relacionadas con el Tiempo de Cuaresma y Semana Santa. Las mismas se realizarán
en 4 lugares distintos. Se realizarán los sábados a las 18,30 hs. con una
duración de 1 hora. Para ello informarse en la Cartelera de la Parroquia y Capilla.
viernes, 2 de marzo de 2012
CATEQUESIS DE CUARESMA
BODAS DE ORO MATRIMONIAL
El día 14 de abril celebrarán sus Bodas de Oro
Matrimonial (50 años) María (Mary) Camera y Agustín Fritier.
Un acontecimiento que no puede pasar desapercibido por nuestra Comunidad ya que
desde siempre han compartido sus vidas en ella y con ella. Es una meta
importante y significativa no sólo para ellos; sino que también nos toca a
nosotros. Más en estos tiempos en los cuales “nada es para siempre”, “hasta que
se aguante”, “ya no se pone la firma”. Evidentemente siempre se puede cuando
hay principios, cuando hay metas, cuando uno se apoya en la “gracia” que Jesús
da en el siempre actual sacramento del matrimonio. Las dificultades, agachadas,
debilidades siempre están a la vuelta de la esquina, son como parte de nuestra
vida pero, como dice la
Palabra de Dios por medio de S. Pablo “todo lo puedo en aquel
que me conforta”. Y de esa manera se van quemando las etapas de esta vida
terrena.
EL BAUTISMO (3)
En la anterior presentación hablábamos del dialogo entre el celebrante, los padres y el tema de la educación. Un tema
interesante es el considerar que la
Iglesia en ese momento es Madre. Iglesia que está
representada por los papás (bautizados), los padrinos y la comunidad cristiana
en la persona del celebrante. ¿Y esto que tiene que ver? Generalmente cuando
una mamá da a luz a su hijo no se limita a parirlo, hay todo un seguimiento
para que crezca y llegue a ser una persona autosuficiente y madura. La Iglesia como “madre” ¿hace
lo mismo o terminado el “nuevo nacimiento” (bautismo) se despreocupa de lo que
sigue? Por lo general, y esto se ve cada vez más, nos olvidamos de las promesas
de educación y de seguimiento. Como que la única preocupación fue bautizar y
con eso “ya cumplimos”. Es una provocación para los padres, para los padrinos y
para la Comunidad.
¡No se puede generar una nueva vida y abandonarla!
En nuestra comunidad algo se hace pero habría que buscar además otros
caminos para vivir esta responsabilidad. Esos caminos los tenemos que buscar
entre todos. Todos son: los papás, los padrinos, la Comunidad Cristiana.
PREPARANDO EL AÑO DE LA FE
El Papa convocó (“Porta Fidei”) un Año de la fe que comenzará el 11 de
octubre del corriente año, al cumplirse el cincuenta aniversario de la apertura
del Concilio Vaticano II y terminará el 24 de Noviembre del 2013, solemnidad de
Jesucristo, Rey del Universo.
El objetivo es poder adquirir una «exacta
conciencia de la propia fe, para reanimarla, para purificarla, para confirmarla
y para confesarla».
Es así que entonces nos preparamos considerando este gran momento que
es el Bautismo que hemos recibido y que celebramos con los nuevos nacimientos.
Él es la puerta de la vida cristiana. Estas reflexiones nos pueden ayudar al
respecto; lo importante es interiorizarlas ya que Dios sigue actuando aún
después de haber realizado el rito.
jueves, 2 de febrero de 2012
“¡ABRAMOS LAS PUERTAS DE NUESTRO CORAZÓN A CRISTO!”
Queridas familias:
Este
mes, en el camino que como Comunidad estamos haciendo, nos encontramos con dos
acontecimientos importantes. La
Celebración de los 43 años de la creación de nuestra
Parroquia el día 11 de febrero y el comienzo del tiempo de preparación a la Pascua , la Cuaresma , el 22 de este
mes.
El
año pasado, en este Boletín, recorrimos la historia de nuestra Parroquia que de
hecho había ya comenzado con la presencia de los Sacerdotes Salesianos por más
de 30 años (hasta el año 1968). La constante o columna vertebral de toda esta
larga historia fue la de ser e ir construyéndose come Comunidad cristiana y no
solamente como estructura de servicios religiosos. Todo esto en medio de
dificultades y cambios muy profundos en la sociedad. Así como hoy en que nos
debatimos como sociedad en un cambio de época y por lo tanto con un vaivén
cultural que confunde, pues los puntos de referencia como la familia, la
autoridad, la moral cristiana, etc. ya no lo son. Sin querer ser dramáticos:
¡estamos en una época de anarquía de valores!
PREPARANDO EL AÑO DE LA FE EL BAUTISMO (2) .
El Bautismo comienza con un
diálogo entre el celebrante, los padres y padrinos. ¿Qué piden a la Iglesia ?: el Bautismo,
responden. Y el celebrante dirigiéndose a los padres: ¿saben que contraen el
compromiso de educarlos en la fe para que vivan los que nos enseñó Jesús: amar
a Dios y al prójimo?
Y a los padrinos: ¿se comprometen en ayudar a los padres a vivir este
compromiso? Si responden sí se puede
continuar con el rito…
¿Qué expresa este diálogo?
Por un lado que los padres sepan de qué se trata el bautismo para poder
responder como corresponde.
Y por otro la responsabilidad que implica aceptar este don gratuito de
Dios: la responsabilidad de “educar cristianamente con la palabra y con el
ejemplo”
LA IGLESIA DEL FUTURO: ¿UN SUEÑO?
En la Biblia se describen distintos tipos de profecías.
Y, a veces, el camino de la palabra pasa por los sueños. ¿Cómo será la Iglesia del futuro?, ¿cómo
la podemos soñar? Si aún hay un lugar para un sueño, aquí va uno.
Soñar que la Iglesia del futuro será
aquella que el Concilio Vaticano II insinuó: una comunidad de comunidades. La Iglesia será, ante todo, la Iglesia local. Cuando pensemos
en la Iglesia ,
la imagen que asomará ya no será la de la pirámide sino la de la reunión. La Koinonía-Comunión
será su nombre propio.
Para esa altura, habrán desaparecido ya
los ordinariatos castrenses, resabio de las cruzadas, y también las prelaturas
personales.
lunes, 9 de enero de 2012
“¿ES NECESARIA LA MISA PARA LOS CRISTIANOS?”
Queridas
familias:
Una
de las preguntas que habría que hacernos es: ¿se puede ser cristianos sin la
Eucaristía? Veamos un poco.
Ciertamente no la simple participación a la Misa nos
hace cristianos, sino el ser discípulos, seguidores de Cristo; aquellos que
buscan poner en práctica el Mensaje que El nos dejó. Pero no podemos reducir la
vida solo a este aspecto ya que, como hemos dicho el mes pasado es necesario
alimentar la vida cristiana y el alimento que Jesús nos dejó lo encontramos en
la Misa: el alimento de su Palabra y el alimento de su Cuerpo y de su Sangre.
La Misa celebra eficazmente el Misterio de la Salvación, la Muerte y la
Resurrección (que es una nueva creación, una restauración, una vida nueva). Un
acontecimiento éste de la Misa querido por Jesús para sus discípulos y no como
una opción sino como un mandato: “Haced esto en memoria mía”.
En palabras simples: podemos ser cristianos cuando Jesús nos acompaña por medio
de este “medio” querido por El. Este Sacramento es fundamental para nuestra
vida y sin él no hay mucha seguridad de estar en el camino querido por Jesús.
¿EN QUÉ IGLESIA CREEMOS? CREO LA IGLESIA UNA, SANTA, CATOLICA Y APOSTOLICA
Antes que nada digamos que el “creer” está íntimamente unido al creer
“esperando” y “amando”. Dios comunica estas tres virtudes juntas, nunca
separadas. Son las virtudes “teologales” (donas por Dios).
Creer la Iglesia es parte del “Credo”, de la fe Apostólica. Es parte de
la fe cristiana, no un agregado. Es parte desde el comienzo de su existencia
(por eso Apostólica).
La pregunta es: ¿Por qué hoy hay un rechazo generalizando de la
Iglesia?
EL BAUTISMO (1)
El Bautismo, como los demás sacramentos, hay que ubicarlos en el mundo
Sacramental de la Iglesia. Los Sacramentos son Signos queridos por Jesús para expresar humana y visiblemente su
“estar siempre con nosotros”, y que por supuesto no agotan su presencia, ni la
encierran.
También hay que
ubicarlo dentro de lo que llamamos “La Iniciación cristiana”. Es decir el proceso por el cual una persona se
hace cristiana.
Esta Iniciación
tiene tres momentos que expresan por un lado la intervención de Dios y por otro
el proceso de maduración en la vida de
fe, proceso que llamamos “catecumenado”. Estos momentos son: el Bautismo,
la Confirmación y la Eucaristía. Al finalizar este proceso podemos decir que
“somos cristianos”.
El Bautismo es la puerta de entrada a la vida
cristiana. Es el comienzo y no el fin. No se es cristiano por el hecho de ser
bautizado. Se es cristiano (como dijimos antes) al final del proceso
catecumenal que incluye, además de la educación, la aceptación y vivencia de
los otros dos dones de Dios: la Confirmación y la participación completa a la
Eucaristía.
Es importante comprender que los Sacramentos:
1. suponen la fe
2. expresan
la fe
3. alimentan la fe
En el caso del Bautismo, éste no supone la fe del bautizado (a menos que no sea adulto) porque no
la tiene, la recibirá. De allí que queda en claro esta primera verdad: es un
don gratuito de Dios, sin merito del que lo recibe. Es un regalo.
¿Cómo llega este regalo? Por la fe de la Iglesia que hace de mediadora. Es ella, expresada en los
padres, padrinos y Comunidad cristiana, que se comporta como Madre y comunica algo que no es de ella pero
que está contenida en ella: la vida divina o cristiana. El bautizando recibe
este don de Dios porque hay una Iglesia (comunidad de cristianos) que se ofrece para comunicar la vida nueva (vida
nueva: la que se expresa con la vida de fe, de esperanza y de amor)
Como consecuencia de esto surge una grave responsabilidad de la misma
Iglesia entendida como Madre (Iglesia que son también los padres y padrinos,
etc.). Esa responsabilidad es la de custodiar, seguir, acompañar la vida de fe
del neo-bautizado. No se puede generar a la vida y luego abandonar esa vida. Lo
veremos en otra oportunidad.
El Bautismo expresa la fe: por un lado la fe de la
Iglesia (comunidad, padres, padrinos, familias). El rito es un acto de fe en el
Amor gratuito de Dios que se hizo humano en la presencia de Jesús, su muerte y
resurrección.
Y por otro lado, la fe donada por Dios y transmitida por la Iglesia es
una realidad que ya existe visiblemente en el bautizado. De esto no hay que
tener dudas. Podrá estar como una semilla muy escondida, pero está.
El Bautismo alimenta la fe: en la misma semilla de
la fe se contiene el alimento que es el mismo Cristo Jesús. También se alimenta
la fe de la Iglesia por el acto de fe que realiza. Dios actúa por medio de ese
acto para iluminar y fortalecer la vida cristiana.
Esperemos que estas reflexiones nos ayuden a descubrir
el amor de Dios que se nos manifiesta por medio de ritos, encuentros,
celebraciones, con el único fin de entrar en comunión con nosotros y ayudarnos
a recuperar una vida digna y plena
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