CRISTO, NACIENDO, SE CONVIERTE EN EL "HOMBRE NUEVO"
Queridas familias:
Este mes es de preparación. Se lo llama tiempo de Adviento, de espera. Siempre hay un tiempo de espera: para Navidad, para la Pascua, para la eternidad. El hombre siempre está en esta actitud de espera. Por eso Dios nos regala el don de la esperanza. Así vivimos los cristianos.
¿Qué esperamos? En Adviento la presencia de Dios, el “Emmanuel” (Dios con nosotros). En Cuaresma la Salvación que nos trae Jesús con su Pascua. En la vida: la plenitud de nuestra existencia junto a Dios y a todos los hombres, nuestros hermanos.
¿Cómo esperamos?: ¡Con fe! En otras palabras “concientes” de que realmente el Hijo de Dios está en medio de nosotros como el “camino, verdad y vida”. El hace que nuestra esperanza se convierta en realidad. En esto no podemos dudar, no seríamos hombres de fe.
Ahora estamos en Adviento y ¿cómo nos tendríamos que preparar a recibir a este Dios que nos ama tierna y profundamente?
La Palabra de Dios que es “camino” en este tiempo de Adviento y Navidad nos lo indica: como María, como José, como los Pastores y los Reyes Magos.